viernes, 20 de mayo de 2011

El pueblo español necesita su monarquía. España es monárquica, y punto.


Últimamente en España se ha especulado bastante sobre la posibilidad de que nuestro país pase de ser monarquía a una tercera república. Esta propuesta está erróneamente vinculada a la acampada que está teniendo lugar en el quilómetro cero de Madrid, e incluso en más ciudades de España, cuyo objetivo principal es la instauración de una democracia real. Aunque este movimiento se encuentra también integrado por miembros republicanos, que añaden la recuperación de un Estado republicano como una de sus reivindicaciones.

Considero que este es un buen momento para no hablar solo de política, sino de Estado; concretamente, la Generación del 11 defiende una postura monárquica, por las razones que se exponen a continuación.

La crisis en la que vivimos se asocia indirectamente, y de forma equivocada, con nuestra monarquía. Los principales argumentos utilizados por los republicanos son la separación de Iglesia y Estado y los enormes gastos que supone la monarquía al pueblo español, que paga sus necesidades con sus impuestos.

En cuanto a la primera mención, se ha de saber que la Constitución de 1978, firmada por nuestro rey Don Juan Carlos, afirma que España es un Estado laico y con libertad religiosa, a pesar de que la Familia Real se considere profundamente católica (admitiendo, eso sí, la importante conexión que ha tenido la Iglesia con España durante toda su historia). Esto implica que todos los organismos públicos del país, incluida la educación, se mantienen al margen de cualquier tipo de expresión religiosa. Esto no quiere decir, ni mucho menos, que no puedan existir escuelas privadas que profesen la religión que les dé la gana, algo que parece que la República no pudo concebir.
Mientras la monarquía de hoy en día nos está asegurando una libertad religiosa plena, la Segunda República, que en teoría también la proporcionaba, se dedicó a perseguir a la iglesia para intentar disminuir su influencia sobre el pueblo, llegando mucho más allá del simple desligue con el Estado. Eso sí que NO es una libertad religiosa.

En cuanto a la segunda, muchos desconocen que cada español destina al mantenimiento de la Familia Real tan solo diecinueve céntimos de euro al año, un precio indiscutiblemente irrisorio. De hecho, la república italiana, por ejemplo, paga por su jefe de Estado casi cuatro euros per cápita al año, más que cualquier otra monarquía del planeta (la más cara es la sueca, que llega a costar un euro con quince céntimos). Eliminar la figura del monarca supone tener que sustituirla por algún otro jefe de Estado, figura imprescindible para el buen desarrollo de un país, que resultaría inevitablemente más caro que una Familia Real.

Por si fueran pocas las desventajas que traería el cambio de una España monárquica a una España republicana, os enumero algunas de las ventajas que nos proporciona el tener un Rey a nuestras espaldas.
  • Nuestro rey actual, Juan Carlos I, es el símbolo por excelencia de nuestra preciada democracia, pues sin él, el periodo de Transición pacífica no podría haber existido. Fue la única persona capaz de cambiar de un régimen dictatorial a uno democrático de forma no revolucionaria, contando con la mínima oposición, y sofocando con eficacia las rebeliones de extremistas de izquierda y de derecha.
  • El Rey es el principal artífice de las relaciones internacionales de España, especialmente con países europeos y monarquías del mundo entero, las cuales no tratarían con el mismo respeto y disposición a un jefe de Estado republicano, especialmente países como Arabia Saudí y Marruecos, cuyo diálogo sería prácticamente imposible si no fuera una relación entre monarquías. Además, el conjunto de países democráticos europeos, incluidos los republicanos, han apoyado siempre al rey Juan Carlos, pues ha sido aquel capaz de implantar una verdadera democracia en España (que sí, más tarde los políticos se encargarían de destrozar).
  • A diferencia de otras monarquías, como la inglesa, nuestra Familia Real está compuesta de miembros respetables que cumplen sus funciones y respetan al pueblo soberano. Mientras los príncipes ingleses no se cansan de salir en los tabloides de su país, España da la imagen de un futuro rey maduro y preparado para enfrentarse a una jefatura de Estado.
  • Juan Carlos I ha sabido tomar las decisiones acertadas y salvaguardar la democracia en situaciones extremas, como el intento de Golpe de Estado de Tejero, el cual el Rey supo controlar de forma sublime. Bien es verdad que el Rey debería tomar cartas en el asunto ante problemas actuales de política interior como los nacionalismos, donde Cataluña y País Vasco están violando descaradamente puntos importantísimos de la Constitución de 1978. Pero la intervención del Rey en este tipo de asuntos provocaría la exaltación de los republicanos y los extremistas de izquierda, quienes no verían con buenos ojos que el Rey se inmiscuyese en política interior, a pesar de que está en su derecho (y obligación). En estos casos, el gobierno del Estado debería haberse hecho cargo mucho antes, de ponerles freno a aquellos gobiernos autonómicos que incumplen constantemente la Carta Magna.
  • Y por último, y por mucho que se empeñen los republicanos, los españoles siguen siendo en su mayoría monárquicos; se sienten identificados con nuestra monarquía. Y no es para menos, pues así ha sido España durante siglos y siglos, y así seguirá siéndolo durante, esperemos, mucho tiempo. Porque estoy segura de que la Tercera República estaría llamada a un fracaso rotundo.

La Tercera República es una utopía. El pueblo español necesita estar al cuidado de nuestro Rey, y eso se nota. Se nota la necesidad de los españoles de que el Rey se pronuncie ante la crisis y sosiegue los ánimos, y no se limite tan solo a su discurso anual de fin de año.

jueves, 19 de mayo de 2011

II

- Hola
Con frecuencia ella presentía mi llegada incluso antes de verme; el primer día me fascinó, pero aquella costumbre estaba empezando a incomodarme. Cuando me senté a la mesa frente a ella, noté que el camarero me miró de reojo; me pregunté si quizás hubiera tenido algún tipo de relación más íntima con mi chica. No me hubiera extrañado.

Nuestra propuesta: ¡Únete a la Generación del 11!


(Pincha en la imagen para leer el contenido)

El pueblo y su democracia y por qué debemos defenderla

Últimamente ha habido cierta diatriba entre miembros de la Generación del 11 por encontrar el sistema de gobierno ideal. Así que he decidido explicar en esta entrada por qué defiendo la democracia.

1.
Por la tendencia natural del ser humano a repartir justicia dentro de una sociedad. Ningún ser humano puede proclamarse "justiciero" y asegurar que distribuirá esa justicia de forma equitativa y objetiva en base a los méritos de cada uno, porque absolutamente nadie puede deshacerse de la subjetividad que viene implícita en el ser humano ("si existiera, solo Dios podría juzgarme")
De esa misma forma, tampoco podemos vivir en un estado anárquico, sin leyes ni gobierno, en el que cada uno hiciera uso de un libertinaje descontrolado en una sociedad donde "todo valiese", y el asesinato, el robo, el maltrato, las violaciones y demás actos que consideramos "delito" fuesen permitidos.
Por tanto, un Estado debe estar controlado por un gobierno y regido por una serie de leyes.

2.
Sería imposible que en una organización territorial tan inmensa como es España, se pudiera dar la aristocracia o "gobierno de los mejores". En primer lugar, porque la ambigüedad de las cualidades del ser humano hacen imposible la elección de unos criterios fijos para elejir a los "aristócratas" o "mejores". ¿A quién dejamos legislar? ¿Al más justo? ¿Al más sabio? ¿Al más inteligente? ¿Al que esté más cercano al pueblo y sepa sus necesidades?
Pero ya lo decía Marx: aquellos que elaboran las ideologías son los que están lejos del pueblo, de la práctica. No sé si eso será verdad así, tal cual, pero sería perfectamente aplicable a cualquier gobierno ajeno a la democracia. Porque no hay gobernadores más cercanos al pueblo que el propio pueblo. Eso es soberanía nacional. Eso es democracia.
Por si eso fuera poco, sería imposible coger a unos pocos "superiores" dentro de los  miles de millones de españoles.
Tal y como dijo Rousseau, la aristocracia solo sirve para los Estados pequeños.

3.
La democracia asegura que la ley que se apruebe o el gobernante que sea elegido, sea para el bien de, si no todos, la mayoría.
Habría que distinguir la DEMOCRACIA teórica, con la práctica, que varía en los diferentes países. Ya expuse en este artículo que la democracia española debe cambiar, pero eso no significa que se deje de lado la soberanía nacional. Pero para eso está el pueblo: para exigir democracia cuando ve que se la están quitando. No hay más que ver a nuestro alrededor. El pueblo español se levanta contra unos gobernantes que cada vez ostentan un mayor poder que no les fue concedido.

4.
Debemos confiar en nuestra sociedad. Otorgar la soberanía nacional significa concederle el poder de decidir sobre nuestro futuro a un conjunto de personas que más nos vale tengan criterio.
Y esta es una de las razones por las que en la Generación del 11 insistimos tanto en la cultura, la educación y el conocimiento de la historia. Si el poder está en el pueblo, y este pueblo está formado y capacitado, el progreso está asegurado.
Sí, siempre habrá gente desinformada e inculta, pero confiar en nuestra sociedad significa confiar en que la mayoría de sus miembros están capacitados para tomar las decisiones adecuadas.

5.
Porque la tendencia de absolutamente todos los estados del planeta es a cambiar su gobierno por una democracia. Los fascismos han desaparecido, el comunismo se está desvaneciendo. No hay razón de cambiar una forma de gobierno por otra si esta segunda no es mejor. Y si es peor tened por seguro que será efímera y poco o nada extendida entre los países vecinos.
¿Por qué habría luchado España durante tanto tiempo para conseguir la democracia si no fuera lo mejor? Podrían haber estado equivocados, pero no. Tantos millones de personas que conformaron el pueblo durante tantos siglos (la primera manifestación "real" del deseo de cierta democracia se produjo en el año 1810 con las Cortes de Cádiz) no pueden estar equivocados.
De hecho, y vuelvo a enlazar también con el párrafo anterior, toda la naturaleza tiende a la selección natural, incluido el ser humano. Tanto la evolución biológica como el hombre, rechazan por naturaleza todo aquello que no es válido, o inferior a lo nuevamente propuesto.

miércoles, 18 de mayo de 2011

En busca de la democracia

Hace mucho que vengo hablando de la importancia de la época de Transición que vivió España tras el franquismo, pero creo que ahora, más que nunca, es necesario recordarle a la sociedad la relevancia de proteger esta democracia nuestra que se ha ido rompiendo desde el mismo momento en que se firmó la Constitución de 1978. Tras la muerte del dictador, el rey Juan Carlos y el símbolo por excelencia de nuestra Transición, Adolfo Suárez, lucharon por construir un nuevo Estado basado en los ideales de igualdad, libertad y derechos. Fue un período intenso y sufrido, pero lo consiguieron. Por primera vez en mucho tiempo, España parecía haber alcanzado una estabilidad política que se merecía desde el día en que nació.

Pero nosotros solitos nos hemos encargado de despedazar nuestros propios derechos. Una sociedad inculta, pasiva, violenta y unos políticos vergonzosos, irresponsables e incapaces. Hemos convertido España en una pseudo-democracia donde el pueblo ya no vale nada; las manifestaciones se convierten en un sin sentido invisible para gobierno y oposición.

Pero ha llegado por fin nuestro momento, la única y efímera ocasión que tenemos para hacernos oír: el voto es nuestra voz, nuestro grito desesperado exigiendo justicia y progreso. Demostremos que el esfuerzo de la Transición no ha sido en vano. ¡Recuperemos nuestra democracia! Es hora de que se pronuncie todo aquel que sienta la necesidad de cambio en España, porque un pueblo unido es una Nación invencible. El voto no es solo un derecho constitucional; la soberanía nacional es una obligación moral, un privilegio que la sociedad ha estado rechazando durante los últimos años, más por pereza que por otra cosa.

El pasado no se puede cambiar y ya es demasiado tarde para lamentarse. España está pasando por tiempos difíciles que nuestro gobierno parece incapaz de solucionar. Es entonces cuando tenemos que ser nosotros quienes cambiemos la historia.

“Si quieres democracia, VOTA”

Descansa mientras puedas, trabaja cuando puedas.

Como ovejas vivimos y como corderos morimos.
Desde el tigre mas alvino,
hasta el mono mas andino.
Vivimos bajo el manto de una falsa protección,
y una vaga aunque cálida ilusión,
y no es otra cosa que la religión.

Yo te enseñare el camino para que transcurras bien por él,
dice el lobo engañador,
enseñame el camino y no mas que obstáculos te pondré,
le rebatió el leñador.

Intenta te digo,
puedes, te obligo.
hazlo con instinto,
si no te crees el obligo,
no lo conseguirás amigo.

Te crees que todo se consigue en un instante,
aprende a calmar tus ansias inquietantes,
solo así podrás mantenerte distante,
y afrontar con solidez y buen semblante,
la verdad que tienes delante.

No te tires en parapente,
tente,
solo necesitas una buena lente,
para poder tenerte enfrente,
y que quede bien patente,
lo que quieres tu hacerte.

Para eso hace falta mas que un espejo,
veelo con un catalejo,
alejo tu mirada más y más,
lejos, lejos, lejos, lejos, lejos,
reflejos en el mar,
ciclo vital en espiral,
y cuando menos te lo esperas,
vas y lo tienes detrás.

Tony.

domingo, 15 de mayo de 2011

Locos aquellos que me digan loco.

Condicionantes, pequeños alicientes que fuerzan la prevalencia, indignos son los ojos del señor con los que mira al rebaño sabiendo que no serán nunca como ellos, que no alcanzarán su condición. ¿Qué padre es el que no desea que algún día sus hijos les superen en destreza? ¿Dónde esta su misericordia y su perfección?, falacias y no otra cosa son. Por ende, puedo decir, como no mejor de otro modo, bastardos son los hijos de Dios.

¿Cómo un padre puede abandonar a la suerte, tan ramera y traidora, a su hijo? Dios, si existes, escóndete muy lejos, huye donde tus hijos no te encuentren para que no repitan las hazañas cometidas a Cronos. Nos devoras sin piedad, nos arrojas a un mundo repleto de dificultades, repleto de peligros y atrocidades, y todavía te damos las gracias en un falso rito. Hoy, te daré una mala noticia, Zeus no me llamo, e inmortal no será mas que mi nombre, pero como él hizo, liberaré a mis hermanos de tu vientre, aunque tenga que para ello rajarlo, aunque a muchos les pese, aunque sea lo último que haga.

Leviatán protector, falso redentor enviaste a la tierra con dádiva promesa y puñal oculto a un pobre ser, el cual es el que menos culpa tiene para a través de su entumecida mente cautivar a tus hijos, para apresar sus libertades, para matar con su fe inquebrantable.

Maldito sea el buen pastor que abandonó al rebaño para salvar al descarriado, pues volvió y mató al resto de bondadosos que lo formaban, eso es lo que consiguió, eso y no otra cosa, la muerte de sus prójimos, la muerte de los puros pues las malas hierbas acaban con las buenas de alrededor, comiéndoselas como hizo Saturno con sus hijos, como hace la viuda negra tras acabar su cometido, como hace Él tras nuestro perecimiento ante la muerte.

Llamamiento a la salvación, llamo a la rebelión, hermanos, no tengáis miedo a represalias, no tengáis miedo a un futuro incierto, pues no existe el futuro, al igual que no existe el pasado. Solo existe el presente, el que tienes en tus manos y el que cada minuto que caminas se convierte en una nueva opción, en un nuevo camino, no lo tienes escrito. La vida es el camino, en el camino está la verdad, y la verdad está en la vida. Compañeros, bienaventurado sea el valiente, bienaventurado sea el mal pastor que no sacrifique, bienaventurado sea el que no permita injusticias, el que no ofrezca su muerte por nosotros sino su vida. La muerte es de cobardes, lo difícil esta en la vida. Desde la muerte no cambiamos las cosas, se cambian desde la vida, única y finita. Hermanos, seguid a vuestra sombra del sur, a vuestra estrella del norte, pues huérfanos son los hijos de Dios.

Tony.